jueves, 14 de diciembre de 2017

La desmitificación del cuento del lobo malo.

Desmitificar al lobo es una motivación en la Sierra de la Culebra, donde empresarios del sector turístico, ganaderos y responsables de la gestión de la especie defienden con certeza que es posible “cambiar el cuento”.

Se trata de la comarca lobera por excelencia y la meca del turismo relacionado con el animal más enigmático de la fauna ibérica, y por eso allí todo gira en torno a su leyenda y ecología.

Desde hace nueve años, el biólogo Javier Talegón —apasionado estudioso de la cultura del lobo— organiza actividades de ecoturismo centradas en este emblemático animal, o Llobu, como ha denominado a su empresa. “Siempre digo que la Sierra de la Culebra es el único sitio de España donde puedes ir a un bar y hablar de lobos sin que nadie te mire mal”, comenta.

En esta zona periférica tan castigada por el éxodo rural, el lobo se ha convertido en sinónimo de riqueza y hoy numerosos alojamientos, restaurantes y empresas de ecoturismo viven de él; según los datos que maneja Javier, en 2012 el turismo lobero dejó en la comarca casi medio millón de euros y supuso el 90% de las reservas en algunos hospedajes.

De hecho, en sólo ocho meses, los clientes de Llobu dejaron en la provincia casi 35.000 euros, pero además Javier está convencido de que este tipo de turismo puede ser también una herramienta de conservación si se hace de manera ordenada, regulada y profesionalizada. El turismo de naturaleza ha crecido a más velocidad que el convencional: esto puede suponer un problema de conservación para la especie, ya que la presencia del hombre puede generar molestias o alteraciones en sus hábitos.

En este punto, cobran una importancia decisiva iniciativas como el Centro del Lobo, que hace de la educación ambiental su bandera y la herramienta imprescindible para comprender a una especie que, además de ciencia y símbolo de la fauna salvaje, es cultura.

Este centro, situado en la localidad de Robledo, es un espacio de referencia para la recuperación de lobos salvajes heridos, enfermos y/o decomisados, y el mejor complemento al difícil avistamiento de animales en libertad. Nueve ejemplares viven en semilibertad en 21 hectáreas, donde “se puede llegar a conocer su biología, su comportamiento conductual, cultural así como las relaciones entre humanos y lobos en su hábitat natural”, explica María José Rodríguez, técnico de la Fundación Patrimonio Natural, quien a diario comprueba cómo el visitante se queda totalmente fascinado. Y es que, según Jesús Palacios, director del centro, el lobo es un enorme reclamo turístico; despierta pasiones y una notable curiosidad desde el punto de vista científico, de conservación y social.

Texto: EFEverde.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Watch Dragon ball super