viernes, 22 de septiembre de 2017

Navegando por las calles de Estocolmo.

Su configuración —levantada sobre 15 islas de granito— la hace distinta al resto de grandes ciudades europeas. Estocolmo vive sobre un lago, el Mälaren; y sobre un mar, el Báltico, y es por tanto una de las capitales costeras que mejor ha sabido utilizar el agua como principal elemento de recreo y atracción. Por esta razón es conocida también como la Venecia del norte. Sólo un tercio del territorio está construido, el resto lo ocupan parques, espacios naturales y agua.

Su arquitectura evoca aires de distintas ciudades del mundo: por una parte, algunos de sus monumentos se alzan con la majestuosidad de los de Viena y otras zonas como Birger Jarlsgatan recuerdan a algunas calles populares de París. Estocolmo es el centro del diseño de Suecia: con sus líneas nítidas, colores claros y materiales naturales.

La capital sueca se divide en tres áreas: Norrmalm, que es el distrito comercial y se considera la esencia de la ciudad; la isla Gamla Stan, la zona medieval que atesora los más importantes monumentos; y Södermalm, donde se localizan los suburbios y el área portuaria de mercancías. Algunos sitios de obligada visita son Djurgården, península a la que se puede llegar en autobús o ferry. En ella se encuentran lugares como el parque de atracciones Gröna Lund o el museo al aire libre y parque zoológico Skansen. En este último, se desarrollan las más importantes fiestas y celebraciones nacionales: la Noche de Walpurgis, el Año Nuevo y la Fiesta del Midsommar, entre otras.

La oferta lúdica de Estocolmo es grande y variada. En el barrio de Stureplan las discotecas y clubes nocturnos permanecen abiertos hasta las cinco de la madrugada. La tradición de tomar café se extiende desde los locales de moda hasta los tradicionales “fiks” suecos con su café y galletas. La gastronomía tiene como ingredientes básicos la carne de cerdo, los arenques, las patatas y las raíces comestibles. La variedad de restaurantes es muy amplia, y se pueden elegir locales con música como Kronet, en Södermalm, y otros más tranquilos como Magnus Ladulås, en Gamla Stan. En Norrmalm el visitante puede disfrutar del clásico Café Ópera, el moderno Sturehof o el lujoso y sereno Berns; un bistró del siglo XIX repensado por el filántropo, diseñador, escritor y restaurador británico Sir Terence Conran.

La zona de compras está configurada por distintos sectores de las circunscripciones de Norrmalm y Östermalm. La oferta se centra principalmente en artículos de moda, interiores y antigüedades. Vasastan es el punto referencial de emplazamiento de las mejores tiendas de coleccionismo. En Södermalm hay muchas tiendas de diseño, pero las más exclusivas de ubican en Östermalm.

Estocolmo es una ciudad en la que se mezcla tradición y modernidad, y en donde, a pesar de las frías temperaturas, el viajero respira un clima de naturaleza cálida.

Texto: Patricia Peláez.

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